Eliminar PFAS en industria y sistemas PCI: claves técnicas para una actuación eficaz
Eliminar PFAS de un equipo industrial requiere más que vaciarlo y aplicar una limpieza convencional. La eficacia del proceso depende del diseño del sistema, de los materiales que lo componen, de su historial de operación y de las condiciones disponibles durante la intervención.
Un depósito accesible no presenta las mismas dificultades que una red extensa de tuberías con bombas, válvulas, instrumentos y derivaciones. Por ello, el procedimiento debe adaptarse a cada instalación y definirse a partir de criterios técnicos
1. Geometría y configuración del circuito
La geometría determina si la solución puede alcanzar todas las superficies y circular con el caudal, la temperatura y el tiempo de contacto necesarios. Antes de intervenir conviene revisar:
- Volumen total del sistema.
- Longitud y diámetro de las tuberías.
- Codos, reducciones y cambios de sección.
- Ramales ciegos o de baja circulación.
- Fondos de depósitos.
- Puntos de impulsión, retorno, drenaje y venteo.
- Posibilidad de establecer un circuito cerrado.
Los planos e isométricos permiten anticipar el recorrido del fluido, aunque deben contrastarse con la configuración real de la instalación cuando existan modificaciones no documentadas.
2. Puntos muertos y volúmenes residuales
Un sistema puede conservar producto aunque haya dejado de descargar líquido. Los restos retenidos en válvulas, bombas, instrumentos, mangueras o derivaciones cerradas pueden reincorporarse durante el tratamiento o contaminar posteriormente el producto de sustitución.
- Fondos no drenables.
- Carcasas de bombas.
- Válvulas y actuadores.
- Tomas de instrumentación.
- Ramales sin circulación.
- Mangueras y conexiones flexibles.
En función del diseño, algunos componentes pueden requerir aislamiento, desmontaje o tratamiento independiente.
3. Materiales y compatibilidad química
La solución utilizada debe ser compatible con todos los elementos del sistema, no solo con el material principal del depósito o la tubería. Una misma instalación puede combinar acero inoxidable, acero al carbono, plásticos, juntas, elastómeros, recubrimientos e instrumentación sensible.
- Materiales metálicos y plásticos.
- Juntas, sellos y elastómeros.
- Recubrimientos interiores.
- Bombas e instrumentos.
- Temperaturas máximas admisibles.
- Compatibilidad con el producto posterior.
El estado de las superficies también influye. La corrosión, la rugosidad o la presencia de depósitos acumulados pueden dificultar el proceso y obligar a ajustar la estrategia.
4. Variables operativas
La eliminación de PFAS no depende únicamente del producto químico empleado. El resultado también está condicionado por las variables de proceso:
- Concentración de la solución.
- Temperatura de trabajo.
- Tiempo de contacto.
- Caudal y velocidad de circulación.
- Nivel de turbulencia.
- Número de ciclos.
Una circulación insuficiente puede dejar zonas sin tratar, mientras que unas condiciones demasiado agresivas pueden afectar a juntas, recubrimientos o componentes auxiliares. En redes amplias puede ser conveniente dividir la instalación en sectores.
5. Prevención de la contaminación cruzada
Bombas, mangueras, depósitos auxiliares y conexiones deben gestionarse de forma controlada. Un medio auxiliar contaminado puede volver a introducir PFAS en un equipo ya tratado o trasladarlos a otras zonas de la planta.
- No compartir medios auxiliares entre circuitos sin verificar su estado.
- No mezclar retornos de diferentes zonas.
- No reutilizar bombas o mangueras sin control previo.
- No introducir el nuevo producto antes de completar la verificación.
- No trasladar residuos a equipos inicialmente no afectados.
6. Certificación conforme al Reglamento (UE) 2025/1988
La certificación del procedimiento debe realizarse mediante una analítica específica de PFAS en laboratorio externo, tomando como referencia el Reglamento (UE) 2025/1988 de la Comisión, de 2 de octubre de 2025. Esta norma modifica el anexo XVII del Reglamento REACH en lo relativo a las PFAS presentes en espumas contra incendios.
- Muestreo representativo de la espuma sin flúor introducida después de la limpieza.
- Análisis de la suma de todas las PFAS mediante un laboratorio externo competente.
- Trazabilidad de las muestras, del equipo tratado y del producto cargado.
- Criterio de aceptación: concentración inferior a 50 mg/l para la suma de todas las PFAS, equivalente aproximadamente a 50 ppm en una matriz acuosa.
- Emisión del informe analítico y del certificado de descontaminación asociado al equipo intervenido.
El límite reglamentario se aplica a las espumas contra incendios sin flúor procedentes de equipos limpiados conforme a las mejores técnicas disponibles, con excepción de los extintores portátiles. La certificación debe confirmar el cumplimiento antes de la puesta en servicio definitiva del sistema.

7. Información necesaria para planificar la intervención
La definición del alcance será más precisa cuanto mayor sea la información disponible sobre la instalación:
- Planos e isométricos.
- Volúmenes de equipos y circuitos.
- Materiales de construcción.
- Historial de productos utilizados.
- Límites de presión y temperatura.
- Puntos de conexión.
- Ventana de parada.
- Condiciones de puesta en marcha.
Cuando estos datos sean incompletos, una inspección técnica previa permite confirmar la configuración real del sistema y reducir incertidumbres.
Una solución específica para cada instalación
Eliminar PFAS en instalaciones industriales y sistemas PCI exige adaptar el proceso a la geometría, los materiales, los puntos muertos, la accesibilidad y los condicionantes de producción. No todos los sistemas pueden tratarse mediante un procedimiento estándar.
Lagupres analiza estos factores para definir las condiciones de circulación, los medios auxiliares y la certificación conforme a los requisitos aplicables en cada proyecto.
